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Doggi’s Arepa Bar: La sazón criolla de una familia venezolana que cautivó a Kamala Harris

Doggi’s Arepa Bar es un emprendimiento que se dedica a enaltecer la cultura gastronómica de nuestro país en Miami. Creadores de buena comida, infinidad de platillos, diversos rellenos y un toque extra de deliciosa tradición, tanto así que ni la vicepresidenta de EEUU se pudo resistir a probar dos de sus más preciados manjares: Una catira y otra de pabellón. Su inesperada visita no demoró en convulsionar las redes sociales.

“Las pequeñas empresas como esta son la columna vertebral de nuestra nación”, describió Kamala Harris. El venezolano Giovanni Esteves ha avanzado a pasos agigantados junto a su madre y hermano para materializar este sueño. Sus cuatro restaurantes y un Food Truck son la suma del arduo trabajo, constancia y resiliencia. Pero la aventura de sabores apenas empieza, el entusiasmo es mayor, la apertura de un nuevo restaurante se aproxima y La Patilla tiene todos los detalles.

Giovanni Esteves es un caraqueño que creció en Mérida, aunque precisó que su padre se desempeñaba como ingeniero lácteo y le tocó vivir durante un largo período en varios estados de Venezuela. Cuando tenía 17 años, recién graduado de bachillerato, su familia tomó la decisión de emigrar a EEUU. “Llegamos a la ciudad de Orlando. Allí estuvimos casi tres, cuatro años aproximadamente y después nos fuimos a Miami”.

El destino de esta familia estaba escrito sin imaginar que conquistarían un sinfín de paladares con su propuesta culinaria. El hermano de Giovanni, Carlos Esteves, es chef y su mamá es apasionada por la cocina. No hay duda de que le sobraban las oportunidades para atreverse a emprender en esta área.

“Cuando nosotros nos mudamos a Miami, me dediqué a trabajar en un restaurante brasilero por cinco años, donde aprendí mucho sobre lo que era este negocio y el servicio al cliente. Sabía cuál era la dinámica sobre esto, y en ese momento, cuando estaba trabajando en el restaurant brasilero, decidimos comprar el carrito de perro caliente, que fue nuestro primer emprendimiento”, expresó.

De esta idea nació Doggi’s, donde los típicos perros calientes venezolanos y el papelón con limón eran los protagonistas. “Lo tuvimos aproximadamente un año. Obviamente de ahí viene el nombre. Porque tomando en cuenta de que estábamos en Estados Unidos, decidimos colocarle un rotulado al carro, y una de las cosas es que queríamos captar la atención de comensales americanos que literalmente no estaban. Después nos dimos cuenta de que no estábamos en ninguna ciudad de americanos, sino sumamente latina”, dijo.

El inicio de un sueño

Más adelante, una nueva oportunidad se cruzó en el camino: Abrir el primer restaurante en alianza con una familia dominicana. Según el venezolano, aquella experiencia les permitió ampliar su menú. “Ellos tenían una cafetería y abrían el restaurante nada más por la mañana. Y nosotros abríamos Doggi’s por la noche. Tuvimos la posibilidad de abrir Doggi’s de esa manera y ahí es cuando expandimos el menú con arepas, pepitos, hamburguesas en una parrilla, ya teníamos otros jugos. De esa forma estuvimos alrededor de ocho meses”.

Producto del esfuerzo, a finales del 2011 lograron comprar su propio restaurante que pertenecía a un venezolano y quedaba ubicado a cinco cuadras del negocio donde laboraban previamente. “Al principio fueron muchas horas de trabajo ya que abríamos casi 24 horas a partir del jueves porque estábamos cerca de un área muy rumbera y mucha gente lo convirtió en ese lugar de arepas después de la rumba. Entonces, todas esas horas de trabajo nos ayudaron a poder levantar el negocio de manera más rápida. Empezamos a depender nosotros también del negocio, necesitábamos generar más dinero”.

La diversidad latina, la originalidad de sus comidas y su completa dedicación influyeron tanto en su rápido crecimiento como la gran aceptación entre los comensales venezolanos, colombianos, cubanos y americanos.

El sueño americano tiene sus matices y estos venezolanos no han parado desde la apertura del primer establecimiento. Actualmente son cuatro locales más un Food Truck en Miami, pero cada miembro de esta familia asume un rol y el compromiso es clave para cumplir con todo sin fallar en la receta del éxito.

“Cada una de las localidades tienen su gerente que las gestiona. Mi hermano, que es el jefe ejecutivo de la compañía, se encarga de los platillos y recetas. Yo me encargo de la parte administrativa y operación como tal, comunicación con los gerentes y mi mamá también está en la parte administrativa conmigo”, explicó Giovanni.

Una explosión de sabores se desborda en Doggi’s. La buena sazón y la originalidad de su menú tienen la culpa. Entre sus arepas más famosas están las exquisitas Santa Bárbara y Llanera. “La Santa Bárbara es una arepa que viene con churrasco marinado, muy famoso en nuestros restaurantes, porque tenemos un estilo propio de cómo hacerlo. Es una carne que se corta y procesa en una de la fábrica que tenemos y se marina. Esa lleva churrasco, tomate, aguacate y queso blanco.  La arepa Llanera, viene con punta trasera, queso paisa a la plancha, queso frito y guasacaca”, mencionó.

Una visita inesperada

Doggi’s es más que un negocio de comida venezolana, pues también es parte fundamental de la economía de Estados Unidos. Su historia cautivó la atención de la vicepresidenta Kamala Harris y la motivó a visitarlos de la forma más sorpresiva.

Por supuesto, que la segunda persona más importante de la nación norteamericana diera un paseo por el local representó una experiencia inolvidable. Los propietarios de Doggi’s apenas recibieron la notificación a través de una llamada el día anterior desde Washington, para informarles que el emprendimiento venezolano sería un ejemplo de los pequeños negocios que hacen vida en el país.

Esteves declaró que, aunque recibió la llamada, nunca fue partícipe del discurso que se daría en relación al restaurante. “Obviamente nunca recibí un correo electrónico con ese discurso, lo que recibí fue una confirmación desde el Despacho de la Vicepresidencia.

A pesar de su escepticismo inicial, Esteves se presentó al local esa tarde y vio que la visita de Harris ya había provocado un gran despliegue de seguridad: “Unos 20 agentes del Servicio Secreto revisando todo el restaurante, tenían todo el perímetro cerrado, y revisaron a cada uno de los empleados”, contó.

Después de esperar unos minutos, llegó la vicepresidenta, se bajó de su vehículo, saludó a los comensales y compartió algunas palabras con los propietarios, imágenes que se hicieron virales como la pólvora en redes. Ella entra, saluda, después conversamos, que es un placer, que ha leído muchísimo sobre nosotros, que entiende lo que es el smart business, que entiende lo que hemos hecho como inmigrantes por mucho tiempo, lo que ha leído, que le parece muy interesante.

Durante la visita, Harris habló sobre la importancia de los pequeños negocios y la llegada de extranjeros a Estados Unidos y Esteves no perdió la oportunidad para reafirmarlo. Le dije: ‘Sí, definitivamente ahí es donde nos damos cuenta de lo vitales que somos para este país, porque definitivamente este país sin la inmigración constante que tenemos acá y sin ese recurso humano, sería imposible llegar a ser la potencia que hoy es‘”.

La presencia de la vicepresidenta a Doggi’s fue vista como un gran honor por los propietarios y el personal. “Fue algo grandioso para nosotros, una experiencia increíble. Simplemente nos hace sentir orgullosos de lo que hemos hecho y de lo que hemos logrado”.

“Nos sentimos muy honrados de que haya venido a Doggi’s y esperamos que su visita sirva para dar a conocer nuestra comida y nuestra cultura”, añadió.

Esteves comentó que aunque su equipo ya había solicitado la orden previamente, Harris entre sus manos se pudo llevar una arepa bien criolla como la de pabellón, y otra que la sigue muy de cerca, la popular catira.

La excelencia ante todo

Giovanni aseguró que no se dejan llevar por el conformismo y desconocen límites. Siempre están dispuestos a innovar y a crecer aún más. No obstante, reveló los principales ingredientes que hacen posible este proyecto.

Expresamos mucho que somos muy amantes de la comida caseraCreo que hemos respetado los ingredientes caseros, hemos tratado de mantenerlo lo más casero posible, que cada vez que la gente llega a Doggi’s mantengamos esa calidadOtro de los ingredientes es la humildad, la constancia, lo que expresamos por medio de nuestros platos, el cariño que le tenemos. Para nosotros una mala experiencia, una mala comida tratamos de arreglarlo y creo que ha sido la constante mejora que nos dedicamos día a día”.

Asimismo, insistió en que la migración es compleja y resaltó la importancia de investigar antes de iniciar en este camino del emprendimiento que ciertamente deja muchos errores y aciertos. “El hecho de entrar a emprender un nuevo negocio siempre va a ser duro y creo que es cuestión de respeto a lo que haces, al país que vayas”.

En este sentido, también agregó: “Siempre tenemos que adaptarnos nosotros a ese país, no ese país adaptarse a nuestra cultura, porque definitivamente es donde empiezan esos choques culturales de que, si me puedo parar aquí, si puedo ser así, si puedo vivir así. A lo que estamos acostumbrados aquí realmente es a tratar de seguir las reglas con mucha dedicación, constancia y humildad”.

Un camino de sabor

Tras apostar por los sabores de su tierra en un mercado cada vez más exigente Doggi’s busca seguir expandiéndose. Tenemos en proyección abrir un nuevo restaurante en Miami para la fecha de enero aproximadamente y este año estamos dedicados completamente a lo que son los envíos a nivel nacional”, aseveró.

Y es que la comida de Doggi’s se destaca por sus proteínas, como el asado negro, la carne o el pollo mechado, la carne molida y el cazón, que se pueden disfrutar dentro de una arepa o un pabellón. “La gente va a poder ordenar todas esas proteínas a la puerta de su casa y en ese proyecto estamos”, explicó Esteves, quien espera iniciar los envíos por todo Estados Unidos a partir del 15 de mayo.

Pero más allá de los negocios, Giovanni Esteves no olvida sus raíces y confiesa extrañar la calidez de su gente y el sabor de la comida venezolana. “La camaradería, el estar con tu gente, obviamente el sabor de la comida que es completamente diferente. O sea en Venezuela la comida es mucho más orgánica, es realmente lo que nosotros hemos podido también rescatar con nuestros ingredientes. Y sí, definitivamente el calor humano”.

Con Doggi’s, Giovanni Esteves junto a su familia lograron conquistar los corazones y paladares más exigentes de Miami, así como también, demostrar que la identidad, los valores y la sazón criolla pueden hacerse presentes en cualquier parte del mundo.

 

ENLACE ORIGINAL: Doggi’s Arepa Bar: La sazón criolla de una familia venezolana que cautivó a Kamala Harris – LaPatilla.com

 

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