Barry Pollack es uno de los abogados penalistas más reconocidos de Estados Unidos, con más de 30 años de experiencia en el sistema judicial federal de ese país.
Su nombre –refleja el portal “2001”– ha estado ligado a procesos de gran impacto político y mediático, lo que lo ha convertido en una figura influyente dentro de los tribunales del país.
Actualmente, vuelve a ocupar titulares internacionales, al asumir la defensa de Nicolás Maduro en un juicio que se desarrolla en Nueva York, tal como lo indicó el medio “Huffpost”.
Y aun cuando no se ha dicho formalmente, se supone que también está defendiendo a Cilia Flores, la esposa de Maduro, detenida e imputada junto con éste.
La carrera de Barry Pollack se apoya en una sólida formación académica y en una temprana incursión en el derecho penal federal de los Estados Unidos.
Se graduó con honores, y construyó su perfil profesional desde cargos claves dentro del sistema judicial estadounidense.
Tras sus primeros años como defensor público, Barry Pollack se integró a importantes bufetes especializados, y su desempeño en casos complejos lo posicionó como un abogado de referencia en Washington DC, tanto en el ámbito judicial como en el académico.
Con el paso de los años, su nombre se asoció a litigios que pusieron bajo presión a instituciones federales de alto nivel.
El prestigio de Barry Pollack ha sido respaldado por organismos especializados, y por su liderazgo gremial.
Su trayectoria le permitió ocupar cargos relevantes dentro de asociaciones jurídicas nacionales, lo que fortaleció su influencia en el derecho penal estadounidense.
Uno de los capítulos más notorios en la carrera de Barry Pollack fue su participación en la defensa de Julian Assange, fundador de WikiLeaks.
En ese proceso, argumentó que el uso de la Ley de Espionaje contra un editor representaba un riesgo para la libertad de prensa.
Su intervención fue clave en las negociaciones que derivaron en la liberación de Assange en 2024, tras un acuerdo con el gobierno estadounidense.
Barry Pollack asume ahora la defensa de Nicolás Maduro ante un tribunal federal encabezado por el juez Alvin Hellerstein.
Por tanto, el caso vuelve a colocar a Pollack en el centro –o en el ojo del huracán, como también se acostumbra decir– de uno de los juicios más observados del momento, no solamente a nivel continental, sino incluso mundial, porque hasta en la China están siguiendo este juicio paso a paso y diariamente (RG).
