El presidente Donald Trump confirmó haber mantenido una extensa conversación telefónica con Delcy Rodríguez, figura clave del chavismo. Durante una reciente rueda de prensa, el mandatario estadounidense no escatimó en cumplidos, calificando a Rodríguez como una «persona estupenda» y asegurando que la relación de trabajo entre ambos equipos, incluyendo la mediación de Marco Rubio, está fluyendo de manera inesperada. «Nos llevamos muy bien con Venezuela», afirmó Trump, subrayando que la charla de esta mañana permitió abordar diversos temas de interés común.
Este acercamiento directo marca un contraste significativo en la estrategia de la Casa Blanca, especialmente por la calidez de las palabras del presidente hacia la funcionaria. Según Trump, la comunicación ha sido constante y productiva, lo que sugiere una fase de negociación mucho más cercana de lo que se proyectaba públicamente. La declaración deja claro que la administración actual está dispuesta a mantener canales abiertos y directos con los representantes del régimen para gestionar la transición o los acuerdos energéticos en curso.
Lo más relevante de este contacto telefónico es su «timing» estratégico: ocurre apenas 24 horas antes de que Trump reciba en la Casa Blanca a la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. Este juego de equilibrios diplomáticos pone de manifiesto una política exterior de doble vía, donde Washington interactúa simultáneamente con las dos caras del conflicto venezolano. La expectativa ahora se centra en cómo este diálogo previo con Rodríguez influirá en el tono del encuentro de mañana con Machado.
