El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló haber mantenido una conversación «muy reciente» con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro. Sin embargo, el mandatario estadounidense adelantó que el acercamiento no fue fructífero para aliviar la crisis bilateral, declarando ante la prensa en Mar-a-Lago que «no salió mucho de eso». Este contacto ocurre en un momento de extrema fricción diplomática y militar entre ambos gobiernos.
Durante un encuentro con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Trump ofreció detalles sobre una reciente operación militar, asegurando que fuerzas estadounidenses atacaron un muelle utilizado para la carga de presuntos cargamentos ilícitos. El presidente describió el evento como una «gran explosión» dirigida a una zona de implementación logística, aunque no especificó si dicha infraestructura se encontraba dentro de las fronteras venezolanas.
A pesar de las contundentes declaraciones del mandatario, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Defensa han emitido confirmaciones oficiales sobre este ataque. De comprobarse que la incursión ocurrió en suelo venezolano, representaría el primer ataque directo de Estados Unidos contra el territorio nacional, marcando un precedente sin igual en la campaña de Washington contra el narcotráfico en la región.
