Luego de recuperar su libertad la semana pasada, Rafael Tudares enfrenta ahora un severo cerco legal que limita su derecho a la comunicación. Mariana González, hija de Edmundo González y esposa de Tudares, confirmó que el tribunal encargado del caso impuso una medida cautelar que le prohíbe de forma terminante ofrecer declaraciones a la prensa o difundir información en plataformas digitales. Según el dictamen, Tudares no podrá emitir opiniones en radio, televisión ni redes sociales, quedando sujeto además a un régimen de presentaciones periódicas ante la justicia y a una prohibición formal de abandonar el país.
Esta decisión judicial busca silenciar los detalles de un proceso que mantuvo a Tudares privado de su libertad durante 380 días, tras ser arrestado a principios de 2025. Su entorno familiar ha solicitado comprensión ante esta imposición, subrayando que el cumplimiento de estas restricciones es indispensable para evitar nuevos reveses legales, a pesar de que el proceso en su contra ha sido denunciado internacionalmente como una detención arbitraria. La medida de «mordaza» llega después de que el joven padeciera una condena exprés de 30 años sin derecho a una defensa justa, un escenario que ahora se transforma en una libertad vigilada y restrictiva.
La liberación de Tudares se dio en un contexto de altísima tensión política, ocurriendo apenas días antes de cumplirse un año de su captura. Su familia, aunque celebra el fin de la reclusión física tras meses de desaparición forzada y tratos inhumanos, recalca que el camino hacia la justicia plena aún no concluye. Por ahora, el silencio será la norma impuesta por un sistema que intenta blindar los pormenores de un caso que ha marcado la agenda de derechos humanos en el país, mientras la comunidad internacional permanece atenta al cumplimiento de estas garantías mínimas de seguridad para el yerno de González Urrutia.
