Leopoldo López, exiliado en España, respondió a la solicitud del gobierno de Nicolás Maduro para revocarle la nacionalidad venezolana. La solicitud, presentada ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por Delcy Rodríguez, se fundamenta en el “grotesco, criminal e ilegal llamado a la invasión militar de Venezuela” por parte de López.
En un desafiante mensaje en su cuenta de X, López aseguró que su “delito” es simplemente “decir lo que pensamos y queremos todos los venezolanos: libertad”. El opositor reiteró su apoyo a “recorrer todos los caminos” para lograr la salida de Maduro y confirmó su respaldo a que Estados Unidos desarrolle acciones militares en el Caribe y en territorio nacional para desmantelar grupos de narcotráfico.
López sostuvo que está de acuerdo, como “millones de venezolanos”, con “hacer todo lo que sea necesario —siempre de forma legítima, pacífica y constitucional— para poner fin” al gobierno de Maduro. La solicitud de revocación por parte de Maduro se basa en el artículo 130 de la Constitución y la recién promulgada Ley contra el Bloqueo Imperialista, que castiga a quienes apoyen sanciones extranjeras.
A pesar de la acción legal y la inminente anulación de su pasaporte, López sentenció con firmeza: “Maduro podrá intentar arrebatarme la nacionalidad, pero jamás podrá quitarme lo que soy: un venezolano libre, comprometido con mi patria y con la causa de la libertad”. La Constitución venezolana establece que los venezolanos por nacimiento no pueden ser privados de su nacionalidad.