La organización no gubernamental Provea alertó que Venezuela acumula tres años y diez meses sin incremento del salario mínimo, el período «más largo» en casi tres décadas.
A través de X, la ONG expresó su preocupación a la situación económica del país, indicó que el salario mínimo y la pensión «permanecen anclados» en 130 bolívares mensuales -hoy unos 37 centavos de dólar, a la tasa de cambio oficial- desde marzo de 2022. «Ello ocurre pese a los incesantes reclamos de miles de trabajadores, y al acelerado deterioro de la calidad de vida de las familias venezolanas».
En ese sentido, se refirió a los recientes anuncios de Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, en materia económica por ingresos de la actividad petrolera.
«La anunciada recuperación económica del país mediante la inversión extranjera y nuevos acuerdos energéticos, no puede dejar de lado la necesaria reconstrucción del ingreso de los trabajadores y sus familias», dijo la organización.
Consideró que la bonificación del ingreso debe ser revertida con una estrategia de reconstrucción del salario, basada en el diálogo social y la negociación tripartita, «cuyo propósito sea el rescate del valor del trabajo y la dignificación de los trabajadores».
«Urge rescatar, proteger y fortalecer la institucionalidad de la negociación colectiva, un derecho amparado en el Convenio 154 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y que ha sido socavado por medidas como la aplicación del Instructivo de la ONAPRE o el Memorándum 2792», enfatizó.
