Una grabación divulgada recientemente muestra a Delcy Rodríguez relatando las horas de mayor tensión vividas por el alto mando venezolano luego de la operación militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro.
En el audio –señala el portal «Versión Final»–, la actual jefa del ejecutivo nacional describe un ultimátum directo: Aceptar las condiciones impuestas por Washington, o enfrentar consecuencias letales.
Rodríguez, quien asumió el control del gobierno tras la intervención militar, sostiene que las decisiones tomadas por su equipo estuvieron marcadas por una presión constante y por la necesidad de evitar un desenlace violento.
En la conversación, reconoce abiertamente que su objetivo central fue impedir la pérdida del control político en medio del colapso del liderazgo anterior.
La grabación corresponde a una reunión a puertas cerradas celebrada una semana después del ataque y se extiende por casi dos horas.
El material fue difundido inicialmente por el medio independiente “La Hora de Venezuela”, y ofrece un retrato inusual de las discusiones internas del chavismo en uno de sus momentos más frágiles.
El contenido también deja al descubierto la inquietud de los altos funcionarios sobrevivientes ante la posibilidad de ser señalados como colaboradores de Estados Unidos, así como el temor a que el movimiento oficialista se divida como consecuencia de las negociaciones sostenidas antes y después de la ofensiva norteamericana.
En uno de los pasajes más reveladores, Rodríguez hace un llamado directo a la cohesión interna del grupo, llamado en que subraya que la supervivencia del proyecto político depende de evitar rupturas y mantener una postura común frente a la crisis (RG).
