Mientras el motor del mundo moderno ruge con prisa y las divisiones políticas parecen cavar trincheras cada vez más profundas en suelo estadounidense, un grupo de hombres vestidos de azafrán y un perro rescatado están demostrando que la paz no es un destino, sino un camino que se recorre a pie.
Desde el 26 de octubre de 2025, 19 monjes del templo Hương Đạo Vipassana Bhavana Center en Fort Worth, Texas, emprendieron la “Walk for Peace” (Caminata por la Paz), un recorrido de 2.300 millas (aproximadamente 3.700 kilómetros) que los llevará hasta Washington D.C. Su mensaje es claro: paz, compasión, no violencia y unidad interior como camino hacia la reconciliación colectiva.
La peregrinación, liderada por el venerable Bhikkhu Paññākāra (quien camina descalzo parte del trayecto), atraviesa 10 estados: Texas, Luisiana, Mississippi, Alabama, Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Virginia y pronto la capital federal. No llevan banderas políticas ni consignas partidarias. Solo túnicas azafrán, pasos silenciosos y, en ocasiones, brazaletes de la paz que reparten a quienes se acercan.
Lo que comenzó como una iniciativa espiritual ha captado la atención mundial. Miles de personas salen a las carreteras para recibirlos con flores, lágrimas y aplausos. En cada parada —capitoles estatales, puentes históricos como el de Edmund Pettus o memoriales por la justicia racial— comparten charlas de mindfulness y recordatorios de que “la paz ya vive en cada uno de nosotros”.
Un protagonista inesperado ha robado corazones: Aloka, una perra mestiza rescatada en India durante una marcha anterior del líder. Aloka se convirtió en símbolo de resiliencia y bondad incondicional. Incluso superó una cirugía por problemas en la rodilla gracias a donaciones espontáneas.
La travesía no ha estado exenta de sufrimiento. En noviembre de 2025, cerca de Dayton (Texas), un accidente vehicular hirió gravemente a dos personas: un monje perdió una pierna y un voluntario laico resultó lesionado. El grupo recibió apoyo masivo para continuar.
“Seguimos caminando porque la paz no se detiene”, declaró Paññākāra.
Al llegar a Washington D.C. —previsto para el 10 de febrero de 2026— los monjes presentarán una petición formal al Congreso: declarar el Vesak (día del nacimiento, iluminación y muerte de Buda) como feriado federal en Estados Unidos.
Aunque esta caminata se desarrolla en territorio estadounidense, su eco resuena en todo el planeta, el testimonio de estos monjes nos recuerda que la paz no se impone, sino que se construye paso a paso, con compasión y presencia.
“Cada respiración, cada paso es una semilla de paz”, ha repetido Paññākāra.
Mientras ellos avanzan hacia el Capitolio, millones los seguimos en redes (más de 2,6 millones de seguidores en Facebook y 1,8 millones en Instagram). Su lección es universal: en tiempos de ruido y confrontación, la respuesta más revolucionaria puede ser simplemente caminar… en silencio, con amor.
Cifras de una travesía histórica
Punto de partida: Fort Worth, Texas
Destino final: Washington, D.C.
Distancia total: ~3,700 km (2,300 millas)
Fecha de llegada: 10 al 16 de febrero de 2026
Mascota líder: Aloka (Perro rescatado)
Fotos: AFP News
