En el marco de la próxima visita número 168 de la Divina Pastora a Barquisimeto, la emblemática Orquesta Mavare y la Sociedad de la Divina Pastora conmemoran 120 años de una alianza que ha definido la identidad sonora del estado Lara.
Esta tradición, que se ha mantenido inquebrantable a través del tiempo, tiene su origen en el año 1906. En aquel entonces, la agrupación (conocida inicialmente como «Banda Mavare») tenía apenas ocho años de fundada. Bajo la visión de su creador y primer director, el joven músico Miguel Antonio Guerra Ravelo, se selló un compromiso solemne: convertir a esta filarmónica típica en la escolta musical oficial de la imagen mariana cada 14 de enero.

Lo que comenzó como un acuerdo entre músicos y devotos, evolucionó hasta convertirse en un pilar del patrimonio cultural larense. Desde aquel transcendental momento histórico, la Orquesta Mavare ha sido la encargada de traducir el sentimiento del pueblo en melodías, recibiendo a la «Pastora de Almas» con las notas más sublimes del repertorio regional.
«No se puede entender la procesión de la Virgen sin el sonido de la Mavare; es un binomio que forma parte del ADN de los barquisimetanos»
Para este 2026, la orquesta que acaba de cumplir 128 de existencia se prepara una vez más para cumplir su promesa centenaria. Los acordes de la agrupación marcarán el paso de la fe en las calles de la «ciudad de los crepúsculos», manteniendo vivo el legado de Miguel Antonio Guerra y asegurando que la belleza de la música siga siendo la mejor ofrenda para la excelsa patrona.
Cortesía: Carlos Guerra Brandt (@kikewar)