La Organización de Estados Americanos (OEA) ha condenado enérgicamente el ataque con explosivos perpetrado en las inmediaciones del Centro Logístico Electoral (CLE) en Tegucigalpa, el cual dejó al menos tres personas heridas. El organismo internacional advirtió que este acto violento representa un «punto límite» en la peligrosa escalada de tensión que vive el país desde las elecciones del pasado 30 de noviembre, empañando el proceso democrático hondureño.
Las víctimas son tres miembros del Partido Nacional, quienes resultaron lesionados mientras abordaban un autobús tras finalizar su jornada en el centro de escrutinio. La Misión de Observación Electoral de la OEA exigió al Estado hondureño desarrollar investigaciones rápidas para dar con los responsables, subrayando que este tipo de agresiones son intolerables en un contexto de conteo de votos donde la transparencia y la paz deben prevalecer.
La violencia ha recrudecido desde que se inició el escrutinio de 2,800 actas que presentaban inconsistencias, en medio de fuertes denuncias de fraude electoral. Ante este panorama, la OEA hizo un llamado urgente a los liderazgos políticos de todos los sectores para que asuman una actitud responsable, eviten nuevos focos de conflicto y garanticen la continuidad democrática y la estabilidad del país centroamericano.
Actualmente, la carrera presidencial se mantiene en una tensión máxima con Nasry Asfura liderando por menos de un punto porcentual sobre Salvador Nasralla. Mientras Nasralla denuncia reiterados fallos técnicos y el presunto «robo» de los comicios, la comunidad internacional observa con preocupación un proceso que aún debe certificar resultados oficiales antes de que finalice el año.
