El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart protagonizó un tenso momento al desmentir categóricamente las acusaciones de un periodista que ponía en duda su compromiso con la causa democrática venezolana. Visiblemente molesto, el legislador rechazó cualquier intento de tergiversar su postura o la de sus colegas de bancada, dejando claro que su apoyo a la dirigencia opositora se mantiene firme y sin fisuras frente a los recientes acontecimientos.
Durante su intervención, Díaz-Balart fue enfático al señalar que no permitirá que se pongan palabras en su boca que no representan sus principios políticos. El representante por Florida subrayó que los ataques mediáticos que buscan generar división en el exilio y en el apoyo internacional solo entorpecen el camino hacia la transición. Para el congresista, la claridad en el mensaje es vital en estos momentos de máxima presión sobre el país caribeño.
El punto culminante de sus declaraciones llegó al ratificar su reconocimiento a la líder de Vente Venezuela. «La próxima presidenta democráticamente electa de Venezuela será María Corina Machado», sentenció el legislador, reafirmando que, para el Congreso de los Estados Unidos, ella sigue siendo la figura legítima para conducir el destino de la nación tras la caída del sistema previo.
Esta firme respuesta de Díaz-Balart busca silenciar los rumores de supuestas fracturas en el apoyo de Washington hacia Machado. En un contexto de alta volatilidad informativa, las palabras del congresista sirven como un recordatorio del respaldo institucional que mantiene la oposición venezolana en el Capitolio, especialmente en esta etapa decisiva de cambios profundos.
