«Nuestra misión es que las personas tengan una experiencia de fe en este museo», con estas palabras Julio Rodríguez, miembro de la directiva del Museo Arquidiócesano Divina Pastora, resalta el propósito de quienes con esfuerzo resguardan elementos que forman parte del patrimonio espiritual de Venezuela.
Este espacio cargado de arte, fe y devoción cumplió el martes 12 de enero, 22 años de fundación, en este tiempo, se ha convertido en una parada obligatoria para visitantes de distintas latitudes, quienes acuden no solo para profundizar en la historia de la virgen, sino tambien para admirar de cerca los vestidos que ha lucido en cada procesión en Barquisimeto.
Ubicado en el pueblo de Santa Rosa, justo al lado del Santuario de la Divina Pastora, el museo es una vitrina que forma parte del reencuentro mariano.
«Desde su apertura ha exhibido todos los bienes pertenecientes a la Divina Pastora, que comprende los vestidos utilizados en diferentes visitas en años anteriores, pagos de favores concedidos, distintas obras de artes realizadas por artistas regionales, nacionales e internacionales y tenemos una sala dedicada a la historia de nuestra Arquidiócesis desde su creación en 1800 hasta nuestros días», explicó Rodríguez.
Para la directiva del Museo es un honor resguardar este espacio dedicado sus esfuerzos a la conservación de elementos que forman parte del patrimonio espiritual de Venezuela.
En ese sentido, Rodríguez indicó que los vestidos de la virgen se rotan en un lapso de tres meses, por lo que los visitantes podrán encontrar una variedad en exhibición.
«La virgen tiene un poco más de 230 vestidos, tenemos para hacer muchas exposiciones (…) en el segundo piso del museo tenemos una sala dedicada a un artista, en esta ocasión, Carlos Durán, su exposición se llama ‘Pinceladas de Devoción Sagrada’, él atiende a los visitantes para explicarles sus técnicas en sus obras», expresó.
El valor de la entrada es de un dólar, los fondos son destinados al mantenimiento de las instalaciones y la preservación de las piezas históricas que allí se custodian.
