El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Profesores Jubilados y Pensionados de los Institutos, Colegios Universitarios y Universidades Politécnicas, Manuel Rincones Guerrero, fijó posición frente a la propuesta de una “Constituyente Laboral” y las expectativas de un ajuste salarial por parte del Ejecutivo Nacional. Para el dirigente, esta iniciativa no busca proteger al trabajador, sino “subyugar” sus derechos bajo un título rimbombante.
Rincones Guerrero cuestionó la legitimidad de la convocatoria, señalando que, por definición, una Constituyente emana del pueblo y no de un gobierno, menos uno de carácter interino. “No puede haber una Constituyente que no se fundamente en el llamado popular; así ha sido nuestra historia desde 1810”, afirmó.
Asimismo, denunció que las políticas salariales y pensionales actuales se están discutiendo con una minoría. Mientras Fedecámaras, Consecomercio y sindicatos afectos al oficialismo se sientan a la mesa, el grueso de las asociaciones de profesores, jubilados y confederaciones sindicales independientes ha sido excluido. “Buscan continuar subyugando los derechos laborales negociando con aliados”, sentenció.
No hace falta modifica la LOTT
Frente a la matriz de opinión de algunos economistas y sectores empresariales que aseguran que es imposible aumentar el sueldo sin modificar la Ley Orgánica del Trabajo (LOTTT), el presidente de la federación fue enfático:
“Se puede hacer un aumento salarial sin tocar la LOTTT. El Estado puede pagar las prestaciones de forma mensual, trimestral o anual sin afectar la retroactividad. La ley no puede ser una excusa para mantener salarios de miseria”.
Rincones Guerrero calificó de “indignante” que se pretenda normalizar un ingreso de 160 dólares mensuales, cuando la realidad económica exige un salario mínimo en dólares que sobrepase el costo de la canasta básica alimentaria. Aseguró que el país cuenta con recursos provenientes del petróleo, impuestos y minerales para honrar esta deuda.
Libertad Sindical
Finalmente, el vocero hizo un llamado a los líderes naturales de los sindicatos y asociaciones de jubilados a no caer en “engaños” apalancados por los mismos creadores del memorando 2792 y el instructivo Onapre.
“No vamos a entregar las convenciones colectivas a ninguna constituyente. La libertad sindical es un derecho constitucional y nosotros somos la base constituyente del pueblo. El silencio de los trabajadores no puede ser la respuesta ante lo ilegal”, concluyó, instando a una defensa férrea del Artículo 91 de la Constitución.
