Xabi Alonso fue despedido este lunes 11 de enero como técnico del Real Madrid, y buena parte de ello se debe a que no logró imponer su sello después de su exitosa etapa en el Bayer Leverkusen alemán, y se marcha del equipo blanco tan sólo siete meses después de su fichaje.
Ahora bien, una vez consumado el hecho de su despido, queda en el aire una pregunta: ¿Cuáles fueron las razones por las que el entrenador español sale de la ‘Casa Blanca’?
Trataremos aquí de contribuir a ilustrar la curiosidad de los centenares de miles de seguidores del equipo capitalino, muchos de los cuales probablemente se hacen la misma pregunta.
- Nunca tuvo el apoyo de Florentino Pérez
Xabi llegó al club para sustituir a Carlo Ancelotti porque todo indicaba que era el técnico ideal tras su gran trabajo en Alemania; sin embargo, nunca convenció del todo al directivo, según varias fuentes que han ido informando a ESPN, y eso derivó en su salida al no contar con su respaldo incondicional.
Desde antes del parón por el fin de año, los rumores eran insistentes sobre el peligro que corría el entrenador vasco, debido a que el presidente Florentino Pérez no estaba contento con su labor. Y, finalmente, después de su siguiente derrota, en la Supercopa de España contra el Barcelona, se hizo oficial su despido.
- Derrotas ante los ‘grandes’
El primer fracaso de Alonso llegó en su torneo de debut, el Mundial de Clubes del año pasado, precisamente ante un “grande”.
En la instancia de semifinales, se enfrentó a un rival de peso, y sucumbió de manera estrepitosa, goleado 4-0 por el París Saint-Germain, que había llegado a dicha competencia tras ganar la Champions League.
Frente al Atlético de Madrid, en la Liga, sufrió una nueva goleada (5-2), y, pese a que derrotó al Barça en la primera vuelta y asumió el liderato de forma efímera, en la final de la Supercopa, con su segundo título en juego, perdió (3-2).
- El pleito con Vinícius
El entrenador tolosarra sufrió durante toda su estancia en el banquillo del Real Madrid la polémica con Vinicius, hijo.
Alonso fue incapaz de meter en cintura al brasileño, que le condenó con varios desplantes ante las decisiones del entrenador –el mayor en el clásico de la Liga– cuando lo sacó de cambio.
La relación entre ambos había mejorado en las últimas fechas, pero nunca hasta el punto de lograr una buena sintonía, según informan varias fuentes a ESPN.
- No consiguió el apoyo total del vestuario
Distintas versiones apuntaron a que había grupos en el interior del Real Madrid: Los que estaban contentos y a favor del manejo de Alonso, y los inconformes por su forma de trabajar y por algunas decisiones.
Esto se vio reflejado en el terreno de juego, y puso en entredicho el liderazgo del estratega, que, pese a conocer la dificultad que implica comandar a tantas figuras, no pudo con el paquete.
Así, detalles como las horas de vídeo o la nueva metodología de trabajo levantaron suspicacias en la plantilla, según varias fuentes han ido deslizando a ESPN en estos meses.
El gesto de Mbappé ordenando que no le hicieran el pasillo al Barcelona tras perder la Supercopa, mientras Xabi pedía lo contrario, sintetiza lo arriba descrito.
- Sin estilo de juego
El Real Madrid de Xabi fue un equipo de grandes solistas que nunca entraron en armonía.
La dependencia de Kylian Mbappé fue notable en este periodo, en el que los partidos no se ganaron por un juego de conjunto definido, sino por las individualidades, y la del francés por encima de todas.
La derrota contra el Barcelona en la Supercopa, con el conjunto blanco muy metido atrás, no gustó a la directiva, y fue, evidentemente, la gota que derramó el vaso de la paciencia de la directiva del Real Madrid (RG).
