La intolerancia fractura el núcleo familiar: Riña deja cinco detenidos y un llamado al respeto

Un lamentable episodio de violencia familiar, motivado por la falta de aceptación y la intolerancia, terminó con la detención de cuatro mujeres y un adolescente en el Sur del Lago. El suceso pone de manifiesto la urgencia de promover el respeto mutuo como el único camino para garantizar la paz dentro del hogar.

El caso se dio a conocer cuando un adolescente de 16 años acudió a la sede del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia (Cpbez), denunciando haber sido agredido físicamente por su propio núcleo familiar: su madre, una hermana, una tía y una prima. Según el reporte policial, el detonante de la agresión fue el rechazo de estas hacia la orientación sexual del adolescente.

La violencia como consecuencia de la falta de diálogo

Al trasladar al joven al Hospital General de Santa Bárbara para atender sus heridas, los funcionarios policiales encontraron en el servicio de emergencias a las cuatro mujeres denunciadas, quienes también presentaban lesiones de consideración ocasionadas por el adolescente al intentar defenderse.

Esas agresiones mutuas evidencia cómo el irrespeto a la individualidad y la incapacidad de aceptar las diferencias pueden destruir los vínculos más sagrados: los de la familia.

El respeto no significa necesariamente compartir la misma visión de mundo, sino reconocer el derecho del otro a ser quien es sin temor a ser agredido.

Actuación legal y protección

Una vez recibida la atención médica, los cinco involucrados fueron conducidos al comando policial. Las autoridades procedieron a su arresto preventivo, quedando a disposición de la Fiscalía 53 del Ministerio Público. Asimismo, el Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescentes tomó conocimiento del caso para velar por la integridad del menor.

Los detenidos fueron identificados como: Ruth María Urdaneta, de 53 años, Mileidis Yinett Bravo García, 34 años; Roxelis Fabiola Bravo Urdaneta, 26 años; Frgreidis Ginett Paz Bravo, 18 años y el adolescente de 16 años.

La convivencia sana es imposible cuando la imposición y el prejuicio sustituyen al amor y la comprensión. La verdadera seguridad ciudadana comienza en casa, mediante el ejercicio del respeto como valor supremo frente a cualquier diferencia personal.  AC

Fuente: @cpbezoficial

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