Ante la actual coyuntura política y social en el país, la Federación Nacional de Jubilados y Pensionados de Venezuela urge que se cumpla con el artículo 91 de la Constitución, que refiere que cada trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas.
Emigdio Rodríguez, coordinador de la organización en el estado Lara, señaló que hoy día «existen familias en situación de pobreza», debido al bajo poder adquisitivo, por lo que consideró pertinente que el Estado venezolano atienda la demanda del sector.
«Salimos a comprar una cosa pero regresamos con otra porque no nos alcanza», dijo Rodríguez, al tiempo que recalcó que el reclamo de la federación que representa no es con sentido de «dar lastima» sino de respeto hacia los trabajadores activos, jubilados y pensionados.
A su juicio, es vital que se respeten las convenciones colectivas y se fije un salario acorde a la realidad económica del país, para así reivindicar los ingresos de cada venezolano. Insistió que aunque el Gobierno entrega bonos, estos no inciden en las prestaciones, vacaciones o el cálculo de la jubilación, una situación compleja debido a que el salario mínimo sigue en 130 bolívares desde hace casi cuatro años.
También consideró oportuno que se revise la Ley de Protección de las Pensiones de Seguridad Social con la finalidad de garantizar ingresos suficientes para los adultos mayores.
