Tras más de cinco días de ayuno frente al centro de detención de la PNB en Boleíta, familiares de presos por razones políticas suspendieron la huelga de hambre iniciada el 14Feb, al considerar que el desgaste físico y la falta de respuestas oficiales hicieron inviable continuar la protesta.
En un video difundido por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos, Narwin Gil explicó que fue la última en desistir, luego de 136 horas sin comer. “Éramos 10 y consecutivamente nos fuimos descompensando (…) hoy hago presente que mi cuerpo ya no tolero más la huelga de hambre”, afirmó.
Gil señaló que buscaban visibilizar la situación de los familiares, pero “no fueron escuchadas”, y pidió que los casos sean atendidos “a la brevedad posible”, con “conciencia”, tanto en zona 7 como en otros recintos. Aunque cesó la huelga, mantendrán vigilia y ayuno.
La protesta comenzó con 10 mujeres, entre ellas Sandra Rosales, Narwin Gil, Sachareth Torres y Yaxzodara Lozada, quienes fueron abandonando la acción por complicaciones de salud, mientras aguardaban la liberación plena de sus seres queridos detenidos por razones políticas.
La decisión coincidió con la aprobación en segunda discusión de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, que extingue acciones penales y medidas de coerción para los beneficiados. Sin embargo, «excluye a un sector importante de personas que son perseguidas políticas y que están detenidas», según informó el director de la ONG Foro Penal, Alfredo Romero.
