En la última misa de este año 2025, el papa León XIV cerró su homilía de este miércoles 31 de diciembre con una oración para que la ciudad de Roma sea un lugar acogedor para los extranjeros y las personas frágiles, ya sean jóvenes o ancianas.
El líder la fe católica presidió un servicio de vísperas de Nochevieja en la Basílica de San Pedro, dando gracias por el Año Santo 2025, por el cual millones de peregrinos acudieron a Roma en una celebración del cristianismo que se realiza una vez cada 25 años.
León cerrará oficialmente el Jubileo el 6 de enero. Pero en su homilía agradeció a la ciudad de Roma y a los voluntarios que ayudaron a mantener el flujo de las multitudes mientras visitaban San Pedro y pasaban por su Puerta Santa.
Recordó que el papa Francisco —quien inauguró el Año Santo el 24 de diciembre de 2024— había pedido que Roma fuera un lugar más acogedor. “Me gustaría que así fuera de nuevo, y diría que aún más después de este tiempo de gracia”, manifestó León.
«¿Qué podemos desear para Roma? Que sea digna de sus pequeños. De los niños, de los ancianos solitarios y frágiles, de las familias que pasan apuros para salir adelante, de los hombres y mujeres que han venido de lejos con la esperanza de una vida digna”, agregó.
Esta semana, el Vaticano publicó estadísticas que muestran que 3,2 millones de personas participaron en liturgias vaticanas, audiencias, oraciones del Ángelus y audiencias del Jubileo este año.
Las cifras fueron pequeñas en el primer trimestre, dada la larga hospitalización y enfermedad de Francisco, y luego aumentaron considerablemente después que León XIV fuera elegido en mayo.
