En el seno del chavismo, aún retumba –casi dos meses después- el impacto de los misiles de la Operación Resolución que terminó con la captura y extracción de Nicolás Maduro hacia Estados Unidos.
Desde el minuto uno de aquella madrugada del 3 de enero pasado –expone el portal “Versión Final”–, la sombra de la traición arropa a Miraflores con base en informaciones de medios internacionales, que apuntan a acuerdos con la Casa Blanca, con Delcy y con Jorge Rodríguez, como promotores de la “emboscada”.
Eva Golinger, que fue muy cercana a Hugo Chávez, asegura que hubo una “negociación malvada” entre quienes ahora detentan el poder y Donald Trump, a quien, como ideóloga y escritora, adversa férreamente en redes social.
La abogada estadounidense reconoce que dudaba de los hermanos Rodríguez, pero una de las señales más claras que percibió en la víspera de la captura del heredero político de Chávez fue el artículo difundido por “The New York Times” en la que la entonces vicepresidenta se mostró con una chaqueta amarilla y una camisa celeste, impecables.
«Delcy comenzó a aparecer en la prensa internacional como moderadora y la más pragmática para pactar”, aseguró.
“Los que quedaron en el gobierno después del ataque del 3 de enero lograron preservar su propio poder siendo obedientes de las órdenes de Trump, pero, a punta de sonrisas, han entregado la soberanía del país, denigrando de los principios fundamentales del bolivarianismo”, escribió Golinger en X, el 30 de enero, quien, en 2006, publicó el libro ‘Bush vs. Chávez: La guerra de Washington contra Venezuela’, y, ese mismo año, difundió ‘The Chávez Code: Cracking US Intervention in Venezuela’, conocido como ‘El Código Chávez: Descifrando la intervención estadounidense en Venezuela’, en español.
Golinger, quien criticó incisivamente la reforma de la Ley de Hidrocarburos por, desde su percepción, “demoler las bases ideológicas impuestas por Chávez en la industria petrolera”, reaccionó furiosamente, además, a la reciente visita a Caracas de Francis Donovan, quien lideró militarmente la detención y traslado a Nueva York de Maduro:
“El jefe del Comando Sur recibido con brazos abiertos en Venezuela. El colmo del colmo”, enfatizó.
Sin embargo, la ideóloga cree que todavía puede haber algo de resistencia con el antiguo chavismo que queda, “pero la traición fue evidente”, insistió.
EE.UU. ¿De rodillas?
Apenas 12 días después de la incursión militar estadounidense en Venezuela, John Ratcliffe, director de la CIA, llegó al país por “orden del presidente Trump”, para reunirse durante dos horas en Miraflores con Delcy Rodríguez.
Al funcionario, uno de los arquitectos del plan militar -quien celebró en vivo con el mandatario estadounidense la caída del hijo político de Hugo Chávez- lo recibieron con muy buen ambiente la presidenta interina y su hermano Jorge.
Después le tocó el turno a Laura Dogu, encargada de negocios de Estados Unidos para Venezuela.
Sin embargo, una imagen que se hizo viral y que desató enfrentamientos entre facciones venezolanas de izquierda fue la acogida –con grupo de música llanera infantil incluido–, a Chris Wrigth, secretario de Energía estadounidense.
Fue un acto que no mostró rastro de sugestión alguna tras la supuesta amenaza de Trump de un destino similar al de Maduro contra los Rodríguez.
A ello, y mucho más recientemente, se suma la visita a Caracas del jefe del Comando Sur, Francis Donovan.
Sobre este último caso, Pedro Infante, vicepresidente de la AN y uno de los dirigentes más cercanos a Cabello, escribió en redes sociales un artículo llamado “La verdad de nuestra resistencia”.
¿De tú a tú…?
“Luego de mil intentos por derrocar la revolución, el propio Comando Sur se sienta con su dirección político-militar, con pragmatismo, para una estrategia contra el narcotráfico. Quienes pusieron precio a la cabeza de los principales líderes del pueblo hoy se sientan con ellos, en claro reconocimiento a su liderazgo y fortaleza. El chavismo es la única fuerza política que puede sostener la paz y la estabilidad del país”, asevera en su cuenta.
Bajo la premisa de Infante, los Estados Unidos se doblegaron a la “entereza” de quienes relevaron a Maduro en el poder.
“Nuestra gente hizo que Estados Unidos se siente de tú a tú con Venezuela en una mesa de respeto e intereses comunes”.
Incluso, el parlamentario asegura que se está “cobrando la victoria” de haber aguantado con firmeza el asedio más grande de la historia de Venezuela, y afirma que, para proteger y cuidar a Maduro y a Flores, tienen el deber de sentarse con quién sea, y luchar por su liberación, dignidad y respeto.
“Nuestra mayor victoria se construye hoy en el terreno de la diplomacia, de la alta política y de la prudencia e inteligencia estratégica. (…). Que nadie se deje confundir por laboratorios de mentiras que intentan sembrar dudas; cada paso que damos tiene los objetivos claros: liberar a nuestros líderes, consolidar la paz y consolidar el crecimiento”.
Dudar es traición
La consigna impuesta por Cabello cada vez se estira más frente a los hechos.
A mediados de enero y luego de la visita del director de la CIA a Venezuela, el Partido Comunista de Venezuela (PCV), exigió a la cúpula gubernamental ofrecer explicaciones claras y transparentes sobre la presencia en el país de John Ratcliffe.
Fue Oscar Figuera, secretario general del Comité Central, en el marco de las conclusiones del XIX Pleno del Comité Central, quien se hizo escuchar.
“Se vieron muy sonrientes los altos funcionarios del Estado, civiles y militares, rindiéndole parte a este ciudadano”, afirmó Figuera, quien además aseguró que existe información de que “hay procesos de vieja data, que se vienen realizando fuera y dentro del país, vinculados con la CIA”.
Figueras, defenestrado por la cúpula madurista por su posición crítica, expresó que la presencia de Ratcliff demuestra frente al país y el mundo quiénes son los que mantienen estrechas relaciones con el “aparato represivo y asesino” del gobierno norteamericano.
Al referirse a la Ley de Hidrocarburos, el secretario general del PCV alertó que las medidas adoptadas de forma acelerada por la actual administración evidencian el carácter dependiente y subordinado del gobierno actual.
“Se eliminaron principios constitucionales que reservan al Estado venezolano el ejercicio de la soberanía sobre la riqueza nacional”, denunció.
Manual para evitar la guerra
Sobre las acciones de Rodríguez tras la caída de Nicolás Maduro, Francisco Ameliach, exmilitar, exgobernador del Estado Carabobo y expresidente de la AN, asegura que, cuando un gobierno realiza reformas sociales, económicas o políticas para evitar una guerra, está aplicando un cálculo de costo-beneficio.
“El pragmatismo aquí reside en reconocer que el costo de la reforma es menor que el costo total de una invasión, la guerra civil, la destrucción de la infraestructura y la posible pérdida del poder. Se cede en lo secundario: Una ley, una política económica, para salvar lo principal: La existencia de la República Bolivariana de Venezuela”, señala, en relación con las críticas por la reforma de la Ley de Hidrocarburos.
El mensaje de Ameliach es claro: Hay que sobrevivir a cualquier costo. Desde su óptica, Delcy Rodríguez está haciendo lo correcto, con base en la lógica del pragmatismo chavista.
“Si Chávez estuviera vivo, ante una amenaza de ocupación o colapso total, él no se aferraría a una ley que asfixiara al pueblo, sino que ‘rompería las amarras’ para salvar la república”, plantea, y añade que el “pragmatismo chavista” permite que la República Bolivariana de Venezuela sobreviva mientras mantiene su identidad histórica – ideológica.
No se comen el cuento
Pero Gonzalo Gómez Freire, cofundador de “Aporrea”, afirma que Delcy y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López conforman una facción “entreguista” a la que califica como otra derecha.
«Somos un país secuestrado, con la cooperación de los entreguistas, que después de robar a la nación, maltratar y oprimir a nuestro pueblo, le entregaron todo al imperio pirata, como si fuesen la propia María Corina Machado. Con razón decíamos que eran otra derecha, y ahora, lacayos hasta las metras”, cuestiona Gómez Freire.
El dirigente de Marea Socialista salió al paso de lo que calificó como “triquiñuelas argumentativas” de la retórica gubernamental en esta etapa tutelada. En ese saco, entra el artículo de Infante.
“Llegan al extremo de pretender convencer que la claudicación y entrega al imperialismo es una táctica revolucionaria para ganar tiempo y recomponerse ante un gran enemigo. Como si lo que hicieron antes no hubiese anticipado el camino para llegar a este callejón: Corrupción, ruptura de hecho con la revolución bolivariana, conversión en casta lumpen-capitalista, maltrato y represión al pueblo, descrédito del socialismo por la farsa montada”, asevera.
Gómez Freire señala que quienes “ponen mala cara y se ponen de gritones”, pero siguen en el mismo gobierno “hambreador y capitulador”, son tan responsables de la tutela imperialista como las y los que reciben a su embajadora y sus secretarios “con sonrisitas y joropo, además de la entrega del petróleo” (RG).
