La dura derrota del Real Madrid ante su acérrimo rival, el Barcelona F.C. en la final de la Supercopa de España fue la última gota de agua que rebaso el vaso, para que la relación entre el club madridista y Xabi Alonso no aguantara más, y por mutuo acuerdo decidieran poner fin a la relación laboral.
El club blanco regresó en la madrugada de este lunes de Yeda con una mezcla de sensaciones mucho más acusada que la que apuntó Xabi Alonso en su rueda de prensa después de perder la final de la Supercopa contra el Barcelona (3-2).
La directiva llevaba semanas contemplando con disgusto el decepcionante juego del equipo, la acumulación de lesiones, los resultados insuficientes y el deterioro de algunas dinámicas del vestuario. El técnico apuntó a que se podían sacar “cosas positivas” pese a la derrota, pero los ejecutivos del club no estaban de acuerdo en que se pudiera celebrar que el equipo hubiera competido.
En otro comunicado el club madridista informó que el lugar de Alonso lo ocuparía Álvaro Arbeloa, quien hasta ahora era técnico del Castilla. Ambos compartieron vestuario como futbolistas del Madrid cinco temporadas, desde que llegaron en el mismo mercado del verano de 2009 hasta que Xabi se fue al Bayern Múnich en 2014 después de ganar la Champions en Lisboa contra el Atlético.
Además de Arbeloa, que firma hasta final de curso, vuelve al primer equipo Antonio Pintus, antiguo responsable de la preparación física con Ancelotti y Zidane.
Arbeloa se estrenará en el banquillo del Madrid el miércoles en el partido de octavos de final de la Copa del Rey contra el Albacete en el estadio Carlos Belmonte.
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