Crisis en Santa Inés: 6 mil habitantes cumplen 20 días sin agua y sin respuesta oficial

Lo que comenzó como una falla técnica se ha transformado en una emergencia social. Los habitantes del pueblo de Santa Inés, en el municipio Urdaneta del estado Lara, denunciaron que suman 20 días sin suministro de agua potable.

Relatan que el motor quemó y fue extraído por las autoridades hace casi tres semanas, pero del cual no se ha tenido más información sobre su reparación o reemplazo.

Eunice Cordero, vocera de la comunidad, calificó la situación como un “problema humanitario” que afecta la dignidad de 6 mil personas, especialmente a los sectores más vulnerables como adultos mayores, niños y pacientes crónicos.

A pesar de que la falla es conocida por las autoridades, la comunidad señala una preocupante falta de gestión por parte de los entes responsables. Cordero hizo un llamado público a la gerencia de Hidrolara, al gobernador Luis Reyes Reyes y al alcalde de Urdaneta, Hamad Al Chaer, ante la imposibilidad de establecer un canal de comunicación efectivo con la hidrológica.

El alto costo de la sed: Una economía de supervivencia

La situación se hace más crítica debido a la falta de un plan de contingencia para surtir de agua al pueblo mientras se solventa la avería.

La carencia de un servicio público básico ha derivado en un mercado privado que la mayoría de los habitantes no puede costear. En Santa Inés, el precio del agua se ha vuelto prohibitivo, un tanque de 3 mil litros cuesta 25 dólares y mil litros10 dólares.

 “No es fácil sobrellevar esta situación económica tan fuerte y que se le sume el problema del agua; es una situación muy grave”, expresó Cordero, subrayando que la denuncia es estrictamente social y no política, fundamentada en el agua como un derecho humano fundamental.

Entre bidones y motos

Ante la ausencia de cisternas oficiales, los vecinos  deben movilizarse por sus propios medios hacia pozos privados. La imagen diaria en el pueblo es la de ciudadanos cargando “perolitos” y bidones en motocicletas, una solución precaria que no cubre las necesidades mínimas de higiene y alimentación de las familias, expresó otro vecino afectado.

Los habitantes de Santa Inés manifestaron su disposición de colaborar para solucionar el problema, pero exigen que las instituciones asuman su obligación de garantizar los servicios básicos. “Es un llamado a las autoridades para que, por favor, se aboquen al problema “, concluyeron. AC

 

 

 

Related Articles

Salir de la versión móvil