Luego de tres años sin aumentos salariales por parte del Gobierno, los docentes universitarios percibirán el bono vacacional en bolívares, manteniéndose en el mismo monto. No obstante, al calcular su valor en dólares, resulta evidente una significativa reducción en términos reales. Así lo señaló la presidenta de la Asociación de Profesores de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), Deborah Velásquez de Valecillo.
Expresó que desde el estado Lara se solidarizan con la denuncia hecha por los obreros, docentes y personal administrativo de la Universidad Central de Venezuela (UCV) a través de los medios de comunicación, ya que la problemática afecta por igual a todos los trabajadores universitarios y al personal de la administración pública en general.
Apuntaba el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv), José Gregorio Afonso, que el bono se calcula con un tabulador que va desde 1,20 dólares para un obrero grado I hasta 5 dólares para un profesor titular de la UCV”.
«La situación es realmente lamentable», agregó Velásquez de Valecillo. Con una economía cambiante que actúa como una esponja, los salarios percibidos son insuficientes para garantizar una calidad de vida adecuada.
Defender el derecho
“Nosotros debemos asumir un papel activo para defender lo establecido en el artículo 91 de la Constitución de la República, donde se garantiza que el Estado tiene la obligación de asegurar una calidad de vida adecuada”, reiteró Velásquez de Valecillos.
Sin embargo, ¿cómo se puede asegurar una calidad de vida con un salario que ignora la realidad económica?, particularmente el costo de la canasta alimentaria, que se vuelve cada vez menos asequible.
La líder gremial afirmó que es indispensable «mantenernos firmes para exigir lo que nos corresponde, tanto por derecho como por mandato constitucional. La educación es un servicio esencial, y quienes lo hacemos posible en las aulas somos los profesores y los estudiantes”. Es a través de este esfuerzo conjunto que se impulsa la transformación de cualquier nación, y Venezuela no es la excepción.
Repercusión emocional y psicológica
Además del impacto económico, esta situación tiene profundas repercusiones emocionales y psicológicas en el profesorado. Según la presidenta de Apucla, un número significativo de profesores ha manifestado que el nivel de estrés e incertidumbre generado afecta directamente su calidad de sueño, comentó.
En este sentido, parece que el Gobierno, en lugar de asegurar la salud, la estabilidad y la paz necesarias para todos los ciudadanos, actúa de manera contraria, afectando la salud integral que merece la comunidad universitaria, especialmente el profesorado, recriminó.
A pesar de estas adversidades, Deborah resaltó el compromiso de los docentes, quienes continúan impartiendo clases con esfuerzo y dedicación, a pesar de que los salarios que perciben no reflejan la magnitud de su responsabilidad.
El trabajo docente no se limita solo a la enseñanza; también incluye labores de investigación y actividades para el desarrollo académico, aspectos que no están siendo debidamente remunerados. En sus palabras, el profesorado termina financiando una función que debería estar garantizada por el Estado, pues la educación es un servicio esencial, reiteró. ac
