El magistrado del Tribunal Supremo de Brasil, Alexandre de Moraes, autorizó que los hijos del expresidente Jair Bolsonaro puedan visitarlo en la cárcel donde cumple condena. A pesar de encontrarse bajo un régimen cerrado, la justicia permitió el acceso de Carlos, Flávio, Jair Renan y la hija menor del exmandatario, además de su hijastra, estableciendo un cronograma estricto para estos encuentros familiares.
La medida mantiene restricciones rigurosas: las visitas están limitadas a solo cuatro por semana, con una duración máxima de 30 minutos cada una, y solo se permite el ingreso de un familiar a la vez. Cabe destacar que Eduardo Bolsonaro quedó excluido de este beneficio, ya que se encuentra en Estados Unidos desde principios de 2025 y tiene una orden de retorno inmediato emitida por la Policía Federal.
Esta resolución judicial llega apenas un día después de que Bolsonaro fuera reingresado al centro penitenciario, tras recibir el alta médica por diversas intervenciones quirúrgicas. Su defensa había solicitado el arresto domiciliario alegando motivos de salud, petición que fue denegada por De Moraes, lo que generó fuertes críticas por parte de su hijo Carlos, quien calificó la medida como un «abuso de poder».
Jair Bolsonaro cumple una pena de 27 años y tres meses de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado de 2022. Con esta nueva ordenanza, el sistema judicial brasileño busca regular el contacto familiar del exmandatario mientras se garantiza el cumplimiento estricto de su sentencia en el complejo penitenciario.
