La reciente designación de Anmy Ivonett Pérez González frente a la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban), es considerada por el economista y director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, como un elemento determinante para el funcionamiento de la llamada “nueva arquitectura cambiaria” en el país.
Según el especialista, el éxito de la política económica actual dependerá en gran medida de la capacidad del nuevo equipo para destrabar la operatividad entre el ente regulador y la banca privada.
«Es una pieza clave para que la «nueva arquitectura cambiaria» funcione. La operatividad entre el regulador y la banca es donde se suele trabar el juego», publicó en su cuenta en la red social X.
En su análisis, Oliveros señaló que históricamente la falta de coordinación técnica es lo que suele entorpecer la ejecución de las políticas financieras, por lo que la agilidad administrativa será el factor determinante para los próximos meses.
El economista subrayó que si la nueva superintendenta logra armonizar con el Banco Central de Venezuela (BCV) la normativa para la asignación de divisas, se reducirá significativamente la presión sobre el sistema financiero.
No obstante, enfatizó que cualquier política económica, por bien diseñada que esté, fracasará si no cuenta con una ejecución eficiente y expedita en el nivel regulatorio.
Este análisis surge en un momento de transición para la banca nacional, que espera nuevas directrices tras el cambio de mando en la Sudeban oficializado en la Gaceta Oficial N° 43.314.