Desde hace ya centenares de años, la raza humana, o, en todo caso, los pensadores humanos, se han debatido entre dos hipótesis para tratar de explicar el origen del hombre.
Por un lado, está la teoría creacionista, que asegura que la especie humana es de origen divino, algo que científicamente no está probado, y la tesis evolucionista, que se contrapone a la primera, con la hipótesis de que el ser humano proviene de una evolución de los primates, lo cual igualmente tampoco está probado desde el punto de vista científico.
En todo caso, lo cierto es que –revela el portal “2001”– una reciente información dada a conocer en una revista especializada señala que hallazgos arqueológicos indican que la evolución del hombre tiene un gran arraigo de miles de años en África.
El hallazgo
Restos fósiles ubicados en un yacimiento en Casablanca (Marruecos) ofrecen nuevas pruebas que permiten concluir en que el primer ser de la raza humana se erigió en el continente africano.
Una publicación de la revista “Nature” indica que, en el 2008, fueron descubiertos en el yacimiento “Thomas Quarry”, en Casablanca, exactamente una mandíbula adulta casi completa, una segunda mitad de mandíbula adulta, una mandíbula infantil, y numerosos dientes y vértebras, todos dentro de la cueva “Grotte à Hominidés’.
Dichos restos óseos fueron evaluados con nuevas tecnologías, que permitieron darle edad a los fósiles: Unos 773 mil años, aproximadamente.
Los investigadores estudiaron, mediante una moderna tecnología denominada datación magnetostratigráfica de alta resolución, tanto los restos fósiles como los sedimentos circundantes, concluyendo que corresponden a hace unos 773.000 años.
La explicación técnica y sus resultados fueron ofrecidos por uno de los autores, Asier Gómez, investigador de la Universidad del País Vasco (norte de España).
Lo que decían los registros
Según los registros, hasta los momentos, los restos más viejos –o antiguos– del hombre moderno datan de 555 mil a 655 mil años, identificados como los homínidos de Denísova (así llamados por las cuevas de Siberia donde se hallaron), un ser humanop que vivió hace entre 765.000 y 550.000 años. La pregunta por responder es dónde habitó.
Descubrimientos como el Homo antecessor en la sierra de Atapuerca (Burgos, norte de España), datado en hace 800.000 años, apuntaban a que este vínculo ancestral se había producido en Europa.
Sin embargo, los fósiles marroquíes descritos este miércoles 7 de enero en la revista “Nature” parecen reforzar la teoría de que el homínido que hizo de nexo entre neandertales y homo sapiens proviene del África (RG).
