Tertulias de Café/ Maximiliano Pérez

                                “ Inocultable “

Más allá de nuestra creencia religiosa, los católicos tenemos el compromiso moral y ético de defender nuestros derechos y la verdad esgrimida con sobriedad y respeto.

Supongo que las palabras de monseñor Víctor Hugo Basabe, más allá de describir parte del sufrimiento que padecemos la gran mayoría de los venezolanos son un llamado a reflexión a quienes aceptaron la autoridad suficiente para lograr el bienestar social de los ciudadanos a cumplir con la responsabilidad que conlleva la aceptación de esa autoridad.

Es innegable la pobreza crítica que impera en el país, ocasionada por los calamitosos ingresos que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas en un alto porcentaje, trayendo hambre, miseria, desnutrición y deterioro de la salud entre la población. Todo en contravención de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Constitución Nacional, las leyes, reglamentos y tratados internacionales suscritos por la República.

Es inocultable, el deterioro de los servicios públicos, la falta o ausencia de agua, de electricidad, las averías en las infraestructuras públicas, el mal servicio de salud, del transporte y hasta el mal estado de las comunicaciones, la telefonía y el internet, cuyas operadoras quitan el servicio por días y hasta por meses, no atienden a los reclamos y le echan la culpa a Corpoelec, mientras los recibos suben las tarifas mes a mes…

¿Y, La Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos de Venezuela (SUNDDE)?

El aparato productivo nacional está destrozado, es notable la escasez o ausencia de insumos y cuando se consiguen son de muy mala calidad. La inflación se comió el financiamiento y la personas tienen que luchar por el país arriesgando cotidianamente su trabajo, esfuerzo, tesón, perseverancia e inversión; luchando contra las adversidades naturales y las creadas, expropiaciones, invasiones, conculcaciones, robos, hurtos, saqueos, secuestros e intentos de asesinato; escasez o ausencia de los insumos necesarios, sin servicios públicos adecuados, con una infraestrura deteriorada y el ataque continuo contra todo tipo de éxito; contra depredadores de dos y de cuatro patas.

La única forma de parar la inflación es con producción y, en este sentido, la lucha es titánica, sobre todo cuando a producción agropecuaria se refiere.

Uno de los medios indispensables para lograr la producción con productividad, es la educación y sin maestros y profesores no existe educación…

Se dice que en Japón las únicas personas que pueden mirar a la cara del emperador son los maestros, de ahí parte el respeto a los responsables de la formación ciudadana de un país, mientras aquí, se han conseguido muertos a profesores universitarios, víctimas de la desnutrición producto de sus míseros ingresos.

Las familias están desmembradas y esparcidas por todas partes del globo terráqueo, tengo familiares y seres queridos que se han ido a Canadá, Estados Unidos, Australia, Chile, Argentina, Alemania, España, Portugal, Colombia, Aruba, México, Costa Rica y pare usted de contar. Todos en búsqueda de un mejor porvenir, de un ambiente seguro y/o de tener la posibilidad de enviarle remesas de dinero a sus familiares para que puedan subsistir, para la adquisición de alimentos y/o de medicinas.

Por qué negar la petición de oraciones que mitiguen el sufrimiento de los ciudadanos venezolanos que pasamos las festividades navideñas secando nuestras lágrimas por la ausencia de nuestros seres queridos y el sufrimiento de familiares y amigos víctimas de la situación económica impuesta.

¿Dónde quedaron la PDVSA que era de todos los venezolanos y las demás riquezas de esta Tierra de Gracia, Oro, Coltán, Torio, etc., etc.?

¿Por qué impera el nuevo riquísmo a costillas del empobrecimiento de la clase media?

De antemano pido perdón si con mi ignorancia política ofendo a alguien, soy un ser humano que tiene el deber de ejercer el derecho de errar, pero la lógica y la razón me instan a opinar que, Monseñor Víctor Hugo Basabe actuó con moderada reflexión que debe tomarse en cuenta en las decisiones que influyan en el bienestar social de los venezolanos.

El Estado de Derecho impuesto a través del Estamento Legal vigente es el camino de la paz.